La profesión contable ante la IA
Es una frase que he visto en varios titulares de medios y oída en foros sobre profesiones actuales y de futuro, frente a los desarrollos tecnológicos imparables de estos tiempos. La afirmación indicaría que el peligro no es la tecnología, sino la insuficiencia de conocimientos tecnológicos en algunas profesiones, en particular sobre IA, y de otros saberes compatibles. Algo así como que él que no se actualiza se va para la casa.
Con curiosidad, decidí preguntar directamente a ChatGPT (que no es otra cosa que conversación digital con una aplicación de IA, de tan basta data a su disposición) sobre riesgos y perspectivas para nobles profesiones en Latinoamérica y Chile.
En cuanto a riesgo me respondió que la profesión contable en América Latina enfrenta una transformación profunda a causa de la inteligencia artificial (IA) y que ha sido tradicionalmente vista como una de las más estables dentro del sector económico. Sin embargo, con la irrupción de la inteligencia artificial (IA) y el aprendizaje automático, “las tecnologías digitales vienen desplazando tareas humanas incluso en sectores altamente calificados”, según Brynjolfsson y McAfee (2014).
En este contexto, el CPA latinoamericano se ve obligado a redefinir su rol. Citando a Davenport y Kirby (2016) sostiene que “la automatización aumentada transforma el trabajo, pero no elimina la necesidad del juicio humano”.
Por cierto, estas transformaciones generan incertidumbre, especialmente en economías emergentes donde la tecnología se implementa de forma desigual. No obstante, “el riesgo no está en la desaparición de la profesión, sino en su transformación acelerada”.
Sobre perspectivas, señala que “el CPA que permanece competitivo en este nuevo entorno es aquel que desarrolla habilidades tecnológicas, pensamiento crítico y conocimiento en análisis de datos”. Y, que las habilidades más valoradas ya no son solamente técnicas contables, sino también “transversales y digitales”, donde la capacitación continua y la colaboración con sistemas inteligentes son factores determinantes.
Respecto a la situación en Chile informa que existen programas académicos que integran la inteligencia artificial (IA) en el ámbito contable. Por ejemplo, menciona a la “Facultad de Economía y Negocios (FEN) de la Universidad de Chile que ofrece un Diplomado en Inteligencia Artificial: Estrategia y Aplicaciones de Negocios, dirigido a profesionales que desean integrar la IA en la gestión de sus organizaciones... Además, se ofrece un Magíster en Información Financiera Contable, que incluye cursos como Análisis de Datos, enfocados en aplicaciones de negocios y data analytics con información financiero/contable”. Estos programas pueden ser relevante para contadores que buscan actualizarse en estas tecnologías: unegocios.uchile.cl.
En conclusión, según ChatGPT, “la profesión contable no está en vías de extinción, pero sí de redefinición. La IA automatiza tareas, no profesiones”. La clave para el CPA latinoamericano estaría en la adaptabilidad, el aprendizaje continuo y la adopción tecnológica con criterio ético y estratégico.
En verdad, las transformaciones y cambios en empresas y negocios, como en las profesiones han sido una constante de los tiempos. La llegada de los computadores dejó fuera a muchos contadores, lo mismo que otros cambios periódicos como las reformas de impuestos o la edad que suspende o limita la continuidad laboral a toda persona. Nada nuevo a lo que ya sabemos. Pero, lo que sucede ahora es que los sofisticados algoritmos de autoaprendizaje, en “maquinas inteligentes” son causa de nuevos modos de producción y trabajo, así como la Internet de las Cosas modifica poco a poco nuestro diario vivir.
Lo de IA es lo más radical, pues desconocemos resultados globales futuros. De ahí, la incertidumbre de quienes ejercen hoy, aunque menos para quienes nacen o se preparan con estos nuevos conocimientos y aplicaciones. Los nativos digitales, en su gran mayoría jóvenes nacidos en el presente siglo, no le temen.
Con todo, si le creemos a este chatbot, parece que en materia de actualización no vamos a la zaga en IA. Aunque, lo que informa sobre riesgos y perspectivas de hoy, es con referencias a autores de hace una década. Igual, no está mal. Escritores más recientes —Y. N. Harari (2024), entre ellos y la realidad actual—, confirman la muy necesaria adaptación a los cambios.
Entonces, para esta fase de trabajo con IA: ¡CPA inteligentes! No queda otra.



